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El constitucionalista y docente de UPAO Braulio Calle Vega analiza la reforma promulgada en marzo.
La reforma constitucional de la bicameralidad promovería una mejor legislación y control político, entre otros aspectos. Así lo opinó el doctor Braulio Calle Vega, abogado constitucionalista y docente del Programa de Estudio de Derecho de la Universidad Privada Antenor Orrego (UPAO) del campus Piura.
Recordemos que el último 20 de marzo, el Ejecutivo promulgó la ley que aprobó el Pleno del Congreso para restablecer la bicameralidad. Esto implica que, a partir del año 2026, el Poder Legislativo contará con dos cámaras o grupos de legisladores: la cámara de diputados y la cámara de senadores.
¿Qué efectividad tendría esta reforma constitucional?
Existen más razones a favor que en contra para que esta sea efectiva. Lo primero es que hay mejor representatividad, debido a que este representa tanto a ciudadanos, como al territorio, y las regiones tendrán un representante. La segunda tiene que ver con la calidad de las leyes; en tanto la cámara de senadores va a oficiar como una cámara de revisión y esto es como un filtro de la función legislativa. En tercer lugar, va a haber división de trabajo y, con ello, mayor fluidez de funciones (en lugar de la duplicidad que muchos prevén). Por ejemplo, la cámara alta-senado se va a encargar de la designación de altos funcionarios del Estado y de ejercer control político agravado, dejando la función doméstica de control político y fiscalizador en la cámara baja-diputados. Finalmente, porque volveremos a los orígenes naturales del parlamento peruano: tenemos mayor y mejor experiencia con dos cámaras en el legislativo que siempre funcionaron articuladamente.
¿Es posible su aplicación tomando en cuenta el actual contexto político y social de país?
Creo firmemente que sí y para ello debemos separar dos aspectos: a) el de la crisis permanente de gobernabilidad que vivimos, la cual tiene múltiples causas y que no tiene nada que ver con restaurar una institución democrática como la bicameralidad que funciona perfectamente bien en todas las democracias y b) el problema de la falta de popularidad que mantiene el Congreso. Es un hecho real que la población descalifique en el Perú constantemente al Parlamento. Sin embargo, no repara que el causante de ello somos nosotros mismos con el tipo de representantes que elegimos cada 5 años, y no así el Parlamento como institución que es y debería seguir siendo el “primer poder del Estado y primer jurado de la nación” por representar tanto a las mayorías como a las minorías (como no ocurre con el Ejecutivo). De manera que, por todo ello, la bicameralidad, como una institución democrática, hará más eficaz el sistema democrático como proceso y no como producto.
Recordemos que el proyecto promulgado permite la reelección indefinida de los legisladores.
Evidentemente la reforma para volver a la bicameralidad ya aprobada recientemente no es perfecta; sin embargo, por todos los fundamentos aquí expresados, existen mayores razones para su retorno que continuar con el sistema unicameral que no ha sido parte de nuestra tradición constitucional y que es propio de países pequeños o de menor población. Posiblemente hayan aprovechado los actuales congresistas la oportunidad para asegurarse una eventual reelección. Pero eso no es malo, es saludable que haya reelección parlamentaria, así los nuevos congresos con representantes experimentados no perderán el tiempo en meses o años de inducción, sino que cumplirán oportuna y eficazmente las funciones legislativas, fiscalizadoras y políticas encomendadas.
El docente Braulio Calle Vega es doctor en Derecho, Ciencias Políticas y Criminología por la Universitat de València (España). También es magíster en Política Aplicada, Instituciones y Procesos Políticos por el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset de la Universidad Complutense de Madrid (España); magíster en Derecho Constitucional por la Universitat de València; magister en Alta Dirección por la Universidad Rey Juan Carlos (España) y magister en Derechos Fundamentales por la Universidad de Granada (España).