MONSEÑOR LUCIANO MAZA HUAMÁN RECIBIÓ EL PALIO ARZOBISPAL DE MANOS DEL PAPA LEÓN XIV EN EL VATICANO.

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En una emotiva y solemne celebración en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, Su Santidad el Papa León XIV impuso esta mañana el palio arzobispal a monseñor Luciano Maza Huamán, arzobispo metropolitano de Piura y Tumbes. La entrega se realizó en el marco de la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, patrones de la Iglesia universal y de la diócesis de Roma, junto a otros 34 arzobispos provenientes de distintas latitudes del mundo.

El palio, una banda de lana blanca de oveja adornada con cruces negras, posee un profundo simbolismo eclesial. Durante su homilía, el Santo Padre destacó que este ornamento “expresa el compromiso de todo pastor, pero también el de todo cristiano, de llevar sobre sus hombros a los hermanos y hermanas que les han sido confiados, como auténticos corderos del rebaño del Señor”. Asimismo, instó a los arzobispos a “sacrificar por ellos energías, tiempo, esfuerzo e incluso la vida, para que el Evangelio llegue a todos y el mundo entero encuentre en él armonía y concordia”.

Pilares de unidad y comunión. 

Tomando como ejemplo las figuras de los dos grandes apóstoles, el Pontífice recordó que la comunión en la Iglesia no se construye desde el endurecimiento de posiciones personales, sino buscando en los corazones los puntos de encuentro en la verdad.

Haciendo referencia a las llaves de Pedro, el Papa explicó que una llave no se usa para derribar puertas, sino para abrirlas, deshacer los bloqueos y unir los espacios para convertir habitaciones aisladas en una única casa acogedora. Sobre San Pablo, resaltó cómo el apóstol de los gentiles se dejó transformar por el poder de la Palabra de Dios —viva, eficaz y más tajante que una espada de doble filo— para pasar de la violencia al camino del amor.

En este sentido, el mensaje central para monseñor Luciano Maza y los nuevos arzobispos es el de ejercer un ministerio guiado por la escucha activa, el discernimiento y el acompañamiento constante a sus comunidades, impulsando a que cada fiel sea artífice de unidad en la caridad.

Con la recepción de este palio eclesial, monseñor Luciano Maza Huamán reafirma su comunión con la Sede Apostólica y se dispone a continuar guiando con fidelidad, paciencia y espíritu de entrega pastoral a la porción del pueblo de Dios encomendada en el norte peruano, abarcando las regiones de Piura y Tumbes.

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